jueves, 13 de diciembre de 2018

Libres. ( poema para los muertos CGT)




A Ricardo, de la federación de Sagunto, compañero infatigable en las asambleas de desempleados de la CGT donde nos conocimos y participamos desde el principio de la crisis, un accidente de moto te ha apeado muy pronto de este mundo cuando quedaba tanto por hacer.





*
Hay un quejido interminable,
A uno y otro lado,
 en esta tierra que pisamos,
Una sombra de pozo
  persigue nuestros pasos,
para hundirnos dentro de nuestros zapatos.
Una pegatina  se arranca
Para ponerla en un sobre
Con una fecha de asamblea.
Nos conocimos para ir todos juntos,
A derribar los muros del sistema.
Un trabajo colectivo,
que no llegó de mandato divino,
Sino de una decisión de  asamblea.
Pero no pensamos nadie del colectivo,
 Que tanto sufrimiento personal ,
sería un ariete contra nosotros.

Los equipos perecen bajo los golpes
Y la grieta de  todos los bandos
A uno y otro lado del sistema
 se hace más grande con cada muerto.
Las murallas  tiemblan  de pena
Y hay quien piensa que dentro del corazón,
Quizás  se puede hacer algo,
Para que se abran las puertas,
Angelillo de Uixó.

martes, 11 de diciembre de 2018

Romance de la batida del jabalí, de Angelillo Uixó

de la aventura del domingo,   os dejo  un romance de la batida en que me metí  paseando en bicicleta y con mis perros tirando de ella mientras disparaban a un jabalí, así  como unas impresionates fotos de la Vall ´d´Uixó más recondita, lugares realmente hermosos para descubrir, aunque hay que ir con precauciones cuando viajamos por la salvaje Vall d ´Uixó.














¡Corriendo rápido y sin descanso!
Los perros  como caballos.
Cabalgan por los caminos
 que desembocan en sendas y veredas
 que terminan en  barrancos.
Como en un sueño de libertad va el ciclista
Tirado por sus canes,
tan fuertes como los motores de las harleys
 Van atravesando los montes de bronce,
 un diciembre de verano.
¡Corriendo rápido y sin descanso!
Los perros  como caballos.
Trotando, trotando,  y trotando,
Como las harley van los husky´s
soñando  por los duros montes,
El ciclista y su tiro buscan  la  libertad,
En  los desiertos de las palmas.
*
Aullidos lejanos embisten las lunas,
El monte es una fragua,
que golpea los collares de los perros.
En el fondo de un barranco,
 descansa un gemido que se hace pozo.
Desde las altas rocas,
 una fila de escopetas bostezan.
Unos hombres escupen pólvora.
Mientras herido un jabalí y doce perros,
Se refriegan los colmillos.
Con acento de circo católico y romano,
Un cazador apuesta que el marrano irá al infierno
Y el otro le asegura que le acompañaran  cuatro perros.
*
El 9 de diciembre en Vall d´uixó se dio la batida del jabalí.
Nadie sabe los perros que se perdieron ese día y siguen en el monte.
Algunos perdidos, otros heridos, también los hay muertos.
Varios ecologistas de Vall d´Uixó encontraron collares de perros ensangrentados entre las ramas del Cerro Grande y el barranco de Garrut al día siguiente.
Se utilizaron más de 16 rifles  de alta precisión con munición letal en esa batida
 Fueron empleadas  más de 200 balas contra los únicos jabalís que se cazaron, una hembra joven con sus crías y un jabalí ciego y viejo que la seguía.
Algunas balas pueden verse hoy entre los troncos de los árboles o en las rocas del cerro grande.
La semana que viene pretende hacer una batida en los paelleros de las grutas de San José en Vall d´ Uixó.
Asegura la hermandad de cazadores de Vall d´uixó:
 “ los paelleros están llenos de cerdos, los vamos a limpiar hasta que no quede ni uno”
Angelillo de Uixó. Paz y bien.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Atropello y caza del jabalí con perros y ciclistas



Basado en hechos reales, lamentablemente tenemos que hablar de este patrimonio cultural, la caza. Una de las más brutales es la del jabalí con perros, además de peligroso. No no sé como hoy  me he encontrado en medio de una batida, me han tenido que sacar los cazadores, y les doy las gracias porque podía haber muerto o muertos mis perros en el enfrentamiento con los perros de caza.
I.




Sé que no me creerá nadie que esté vigilando con la escopeta en el monte.
Y menos  el que se lamente por los caminos de regreso a su casa el domingo protestando por no haber terminado su paseo  bajo la amenazas de los cazadores.  No darán crédito sin envidia al conocer este valeroso hecho, en el cual , “ Yo” Angelillo de Uixó, conocido desde hoy como Angelillo matajabalí, haya cazado un jabalí en Vall d ´Uixó . Me cortaré la mano si es mentira lo que cuento. Lo juro por los Aqueos.
Estaba paseando con la bicicleta, y con los perros tirando de ella en dirección a  los Maquiales y els aigüa molls. Garrut acaba de quedar atrás, y de fondo, a mi espalda , se veía como si fuera una paloma blanca en una plaza, Vall d´Uixó.  Mi bicicleta trotaba entre las azuladas pinadas que miran el mar.  Subíamos y bajábamos por los caminos como los barcos sobre la solas de la mar  a gran velocidad. Todo se movía a nuestro alrededor. De los angostos barrancos salían a vernos las tórtolas ocultas entre las madreselvas en flor  , las ardillas agitaban sus colas  en lo alto de las ramas saltando de árbol en árbol  para seguirnos como los delfines a los marineros; cuando de lo oculto de una cueva….
! ha salido un jabalí para desafiarnos!

Sus pasos retumbaban como una escopeta  sobre nuestras cabezas. Bajaba  solitario de la montaña rompiendo ramas, arbustos, dispuesto a no huir del hombre. Harto del acoso que sufre su comunidad. Su odio por el hombre, comprensible, ¡era tal!, que  incluso le he visto hacer saltar por el aire una enorme roca que detenía su paso para llegar donde estábamos. La roca ha ido directa contra nosotros. Pero gracias a un acelerón que he ordenado a los perros, la hemos evitado estrellándose contra una pinada que ha caído entera, como cuando la bola de bolera derriba todos los bolos haciendo pleno.
  Así se ha plantado en medio del camino gruñendo ante mi y ante mis canes, a los que he  detenido mientras ladraban al jabalí con ganas de atacar. He intentado apaciguarlos con estas palabras:

“Tranquilos colmillo lácteos míos , no tengáis prisa en matarlo. Hoy no hemos salido a cazar, le daré una oportunidad para que se vaya”

Me he apeado de la bicicleta y he avanzado solo hacia el jabalí, me miraba rascando la tierra con la pata y mostrando sus colmillos con orgullo.
He de confesar que no he visto jamás ejemplar tan grande en toda Castellón. Cada colmillo mediría como el antebrazo de un hombre fornido.
Viendo que no se iba, no me ha quedado más remedio que regresar con mis perros, montar en la bicicleta;  y apretarme el casco y los cordones de las botas.
El noble, a la vez que monstruosos jabalí, estaba junto el cartel que habían puesto los cazadores donde se podía leer:
 “Batida de la comunidad de jabalíes de Vall d´uixó- Antes de las cinco de la tarde no quedará  ni uno vivo. Ja”
Los cazadores que estaban entre esas rocas haciendo guardia para matar, alarmados por el alborozo de los ladridos y gruñidos del jabalí y los perros , han acudido excitados empujados por el instinto de matar, o ver una pelea a muerte.
Las rocas  han vibrado al escuchar  mi voz gritando:
 “ Adelante colmillos lácteos. Por Dios y por España”
Viajando por el cielo teñido de verde  ha llegado   mi voz al pueblo,  deteniendo las campanas de las iglesias. Las ancianas me han contado poco después que se santiguaban por mi en los portales. Los cazadores  se llamaban unos a otros , saliendo de todas las cabañas del bosque. Poco a poco, y sin  esfuerzo, han encontrado  un lugar ideal para presenciar el desenlace. En una cumbre , la providencia , ha creado plaza redonda de piedras de rodeno  ideal para ver las cacerías.
Yo les he saludado al percatarme de su presencia, y me ha asombrado que ya había gitanos , niñas, autoridades y turistas   que me aplaudían. Incluso he escuchado a un viejo cazador emocionado hablar  en referencia a mí:
-que cojones tiene ese Valenciano, va a por el jabalí con la bicicleta y perros.
Una culebra ha vibrado cruzando entre el jabalí y yo.
Los colmillos de los perros han asomado escapando de su boca la feroz amenaza de matarlo.
El jabalí dando los primeros pasos entre aplausos y vítores ha  arrancado contra nosotros , el pedal ha girado la cadena y las ruedas,  las cuerdas de los arneses que enganchan a los perros se han tensado haciendo saltar por el aire la bicicleta cuando los perros arqueando el lomo han dado su siniestro salto de ataque. la luna pálida abierta como una navaja  ha surgido sobre nuestras cabeza mordiendo las voces de guitarra del público ávido de muerte. Hemos chocado con aquella mole que gruñía herida. El manillar en ristre ha caído sobre la nuca negra del increíble jabalí  junto seis colmillos a la vez que se hundían en su lomo. Las cadenas del arrastre han rodeado su cabeza que miraba a los cazadores con el hocico ensangrentado porque  yo tiraba de ellas con toda mi fuerza.  los perros entre tanto  le perforaban el cuello. Sangre caliente resbalaba de las bocas de los perros  a las hierbas. Los perros apoyados en el animal herido al que sujetaban, apretaban cada vez más sin sentir en su corazón el len guaje del martirio de la pobre bestia cuyas rodillas se doblaban,  viendo en el cielo  le abría una puerta entre el aleluya del publico.
Cayó al suelo.
La gente bajaba de la plaza a la arena para felicitarme:
Viva Angelillo el matador. EL hombre más valiente de toda Vall d´uixó. Por la gran faena que has hecho, tú serás nuestro alcalde desde hoy  para siempre, aunque seas  un forastero de Valencia. Oh hijo predilecto de Vall d´Uixó.
Vamos, vamos amigos cazadores y autoridades- les decía yo humilde  montado a hombros de un jorobado y cornudo , no ha sido nada, hago estas faenas a diario, incluso con leones y caimanes, me gustaría probar con tiburones y cachalotes. Llevadme al mar, presto.
Aunque lo cierto, es que hoy yo no sabía que estaba dentro de una batida del jabalí desde hacía varios kilómetros cuando paseaba con mis perros. La distancia era de poco más de una hora de mi casa, ósea debían ser solo de unos 10 o 12 kilómetros, pues esa es nuestra velocidad por monte. Me encontraba  cerca de unas casetas donde hacían la paella. Los niños jugaban. Acaba de coger la senda del aigüa molls, cuando ha escuchado varios tiros y unos cazadores han salido de los arbustos disparando monte arriba. . Al verme dirigiéndose a mi me han dado el alto:
Allí arriba está la batida del jabalí, si subes con tus perros te los matarán la jauría que allí hay, más de 100.
 entonces ¿tengo que irme?
Así es, me ha dicho el cazador. Y ten cuidado al salir, estás en pleno centro de la batida, en su corazón, corres peligro durante unos tres kilómetros.
Y he tenido que irme de allí extremando la precaución. De regreso me he encontrado una gran cola de excursionistas a los que adelantaba como un Ferrari en la autopista a las SEAT. A ellos también habían echado los cazadores, e iban cabizbajos de regreso a sus casas con sus cestitas las chicas para coger flores y adornar las cunas de sus bebes.
Angelillo de Uixó.

jueves, 6 de diciembre de 2018

“No temáis seguir al techo con el agua al cuello”









Siéntate tranquilo sobre el techo en el suelo con el agua al cuello.
Sube por la escalera de hierro que tiembla a la viga suspendida entre dos adoquines.
No temas por tu vida en el vacío,
 tus ángeles custodios te esperan en lo alto de la viga para sujetarte.
Debes de consultar el oráculo en el tejado.
Dos aviones hacen varias cruces con sus alas.
Dejan para ti en su blanca estela escrito lo que debe ser  tu noble y estoico destino de vida.
“Ningún tejado ha de cubrir al que está con el agua al cuello”
Para ti hermano, tú verdadero techo es el firmamento.
No has de temer estar atrapado bajo las estrellas ,
pues ellas  cubrirán tú cabeza dentro de tu hogar.
Sigue lentamente desmantelando el techado .
Otros que estaban como tú antes  han intentado estar a cubierto,
 noble dolor y sufrimiento en la escasez de medios.
Con el agua al cuello no lo pudieron conseguir,
Pero lo soportaron heroica  con resignación
Donde ellos terminaros tu seguirás
Nada nuevo empieza.
Donde ellos terminaros tu seguirás
Nada nuevo empieza.
Donde ellos terminaron tu seguirás
Nada nuevo empieza para los  que están con el agua al cuello.
La vida está hecha para sufrir.
Jesucristo en vivo en la cruz es un hombre recto bajo tu mismo techo.
Angelillo de Uixó.

jueves, 29 de noviembre de 2018

El judío en el tejado, viva Hitler.


 Subtitulado: patrimonios de tejados. 








No hace mucho tiempo ocurrió la siguiente historia en un tejado de  mi pueblo. Un desempleado de izquierdas de Vall d´ Uixó desesperado, el cual sufría persecución y exclusión social se subió al tejado de su casa por las escaleras. Paseo por la terraza notando como se hundía el piso a sus pies. Miró el pueblo, escuchó las sirenas de la policía que iban a casa de alguien  al que buscaban.   Notó que llevaba en un bolsillo de su gabardina papel y boli. Levantó la cabeza hacia el suelo y hacia el cielo, sacó papel y el bolí y escribió estas palabras que volaron haciendo una pirueta por el aire entre las golondrinas cuando plegó el papel dándole la forma de un avioncito de papel:
“En otro lugar  seré rico.”
Y se lanzó por el tejado mirando el mar con los brazos abiertos sintiendo el cálido poniente en su rostro.
Entre tanto, en un lugar del mar que nadie quiere recordar, un pequeño pesquero de Santa Pola, nuestra señora de Loreto llevaban a bordo refugiados rescatados de un naufragio. Los refugiados imploraban desesperados a la tripulación que salvaran sus miserables vidas. Los trabajadores del pesquero aún eran de esa clase de trabajadores,  y sobre todo,  personas decentes. La tripulación se comunicaba todos los días por la radio. Sus compatriotas obreros podían escucharlos en los medios de comunicación comentando su situación. Estando sin víveres y a la deriva, teniendo los puertos cerrados para ellos   en la Italia fascista, y también en la no menos racista Malta. No les dejaban desembarcar violando gravemente y con absoluta impunidad  las leyes internaciones y humanitarias. En Libia les esperaban para matarlos, y el gobierno de España callaba dejándolos a la deriva.
El gobierno progresista Español escuchaba a los hambrientos, a los necesitados, a los desempleados y a los trabajadores de España, asustados  en el bar y empapados en cerveza. Gritaban contra la entrada de refugiados  que veían por la televisión huir de países en llamas. En vano era decir que esas palabras con las  que sentenciaba el pueblo a muerte a los refugiados de ese pesquero y a otros refugiados  daban asco, y anunciaba que el   populacho sería  el  siguiente en caer. Ya olían a muertos en el bar, empapados en cerveza cobrando una miserable paga del estado, o explotados en cualquier lugar del reino, todo  un cheque en blanco para gritar contra los obreros de otros países.
Angelillo de Uixó.