sábado, 8 de julio de 2017

Planeta de turistas muertos. La torre del verdugo.




Una muchedumbre de turistas desplazada para conocer Segorbe, por fin  sonaban ya sus voces dentro de la torre del verdugo. Atraídos como las gentes de este pueblo hasta hace solo un poco más de un par se siglos  a la quema del hereje, escuchaban los turistas los autos que procesaba el licenciado en historia que los guiaba. Dos chicas jóvenes y sexualmente exuberante del grupo, echadas en los peldaños de la torre , se entretenían  hablando de moda y ungüentos de belleza, frascos afrodisíacos,  en posición de sacrificio, sin saberlo. Esperaban descansado la salida del grupo en la puerta, de lo que fue la casa del verdugo, sin saberlo. Resbalaba dentro de la torre un eco lejano del llanto de las víctimas entre las cámaras de vigilancia , que velaban por el cumplimiento de las normas y el respeto por la casa del verdugo. El dolor y el tiempo habían dejado un desierto de piedra floreciendo en la torre. a cada paso, cada vez más lejano, se recordaba en las paredes el año de la reconstrucción del edificio; la escuela taller que llevó a cabo dicha obra, el dinero empleado de los fondos europeos y la firma del político, inmemorialmente agradecido por el pueblo de Segorbe, que firmó la autorización para llevar a cabo dicho proyecto. Si los turistas se hubieran separado de esa capsula del ocio cultural que representaba con sus imperfecciones en la rehabilitación, la torre del verdugo, y hubieran pensado en la historia como un proceso de tiempo dentro de una civilización. hubieran sentido vértigo al llegar a la azotea de la torre, y descubrir observando las vías del tren rodeadas de una rica vegetación de estás agradecidas tierras ricas en agua del Palancia , así como contemplando el panorama urbano de techos de teja, calles estrechas, campanarios sobre los que volaban en círculo palomas, o las carreteras, parques, y aquellos matices que al ojo ofrecía al turista la altura de la torre para confirmar, que desde el siglo XIV en Segorbe no había cambiado nada.
El ángel del tiempo parecía asomado a las alas de un avión, cuyo brillo plateado sobre el cielo azulado marino, recordaba la expulsión de los judíos y moriscos. El guía, señalando a los turistas el plano, mostraba como un coronel en el papel, la puerta de Argén para que a su orden la visitaran. Obedientes al circuito los turistas se entregaron a los papeles  del ayuntamiento para curiosear por la ciudad. Al atravesar las murallas por la puerta de Argén, varios carteles recordaban la reconstrucción fechada en el 2004 , así como se explicaba de la escuela taller encargada de las obras, el presupuesto, y el político inmemorial al que el pueblo de Segorbe debía tan gran consideración. Tras la puerta, se entraba en el barrio  donde un día estuvieron los judíos. Ese pueblo tan extraño, que fue hasta un día de 1609, tan Español como el político que firmaba las escuelas taller. En el ambiente  de callejones volvía a estar presente el agónico dolor. Lo expresaba el viento, lo decía agua de las fuentes, lo contaba la voz de la piedra por cuyas  grietas  hablaba el ángel del tiempo que reconstruía los centenarios rumores que se propagaron para dar pie a una conspiración y fabulación alienante contra los hombre que compartían la misma civilización, tras esas mismas calles separadas por una muralla dentro del mismo pueblo de Segorbe por tener diferentes creencias religiosas. Y que desembocó un día, tan solo en un día, en que fueron arrancados de cuajo, como un muro en una reconstrucción  barbaramente. Fueron extirpados  de esa civilización, y muchos, millares de ellos, hasta del mundo. Sus huellas se perdieron en oriente medio, o en el mar. El grupo de turistas miraba el mapa bajo el cartel con la fecha de la reconstrucción de un camino moro adoquinado que bajaba al río, y que fue recientemente reconstruido por una escuela taller formada por un colectivo desfavorecido de habitantes de Segorbe que sufría  exclusión social por el sistema. siendo financiada esta escuela taller por fondos europeos. Al final del cartel aparecía el nombre del político inmemorial de Segorbe que había firmado la orden para proceder a las obras.
Bajo el castillo y las murallas, cincuenta caños de agua, cañas y juncos mojados,fuente lanzada contra el río.
El Palancia , de aguas verdes tranquilas en los frecuentes remansos. Recordaba en sus orillas un punto ahogado en el tiempo, que el turista de masas no conseguía apresar. los bares  florecían prósperos, arrancado al agua el paisaje, y al  recuerdo la historia.
Angelillo Uixó.
Ese mismo día, tras visitar segorbe, por la tarde  acabamos en la playa de Xilxes.


Planeta de turistas muertos. Playas sin gente

 

II. 
Un grito  en la playa corre de ola a ola.
! Malditas,  malditas personas!
Desde un teléfono móvil,
el único hombre que existe en una playa,
filma en pleno verano una elipsis en el tiempo que lanza al espacio.
“Escucho el viento y el mar,
unidos sonando,
como una cuerda de guitarra,
vibrando dentro de una caracola.
siempre imagine que el mar era así sin gente.
Mis ojos se llenan de un desierto azul hasta el zenit del horizonte.
Soy el último testigo de esta barrera espiritual del paisaje y su frágil armonía.
Sé que este instante se perderá para siempre,
A ritmo estruendoso de la barbarie del  turista.
Nos ahogamos en la pleamar del ocio de las masas.
Con su confort asesinan  nuestra solitaria nobleza.
Perdermos para siempre estos momentos.
Desaparecerá lo que fuimos,
como huellas en la arena”
la filmación se detiene. El único hombre que existe en la playa, da unos pasos metiéndose en el agua y cae de rodillas llorando frente a unas rocas que rompen las olas y le cubren hasta la cintura. Pasa sobre su cabeza, saludando con las alas, una avioneta con publicidad para visitar marinadoor. Con el puño en alto, abrazado a la roca, grita:
Malditos, malditos, acabaréis con el planeta!

Angelillo de Uixó.
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miércoles, 28 de junio de 2017

Vall d´Uixó cruza los dedos para no arder un día de poniente.







Sostenía un día de poniente el pueblo de vall  d´Uixó un hondo suspiro contenido en sus montes, cuyo aspecto de basurero prometía volverse un volcán contra ellos, si cualquier destello  de un simple cristal abandonado, chispa, o rayo, tocara alguna rama dando pasto el monte a las llamas.
La gente de este pueblo, acostumbrada a los sobresaltos, cruzaron los dedos por consejo del Ayuntamiento, para vencer el maleficio de esa jornada de poniente y aplicar sentido común al salir de casa.  recordó  el consistorio el hecho  nada sorprendente ya el que día anterior ya había habido dos incendios de forma espontánea. Incluso  llegaron a intervenir los helicópteros sobre las zona del molino.  Lanzando agua sobre las ruinas del viejo molino que perdió sus aspas luchando contra   las llamas.  Hacia ya de eso algunos  años. En una jornada de fuego urbano para no olvidar. Sobre todo cuando salieron lanzadas las piedras  del molino surcando el cielo como un cometa hasta dar con el hogar de la sagrada familia. Muchos pensaron que aquello fue un milagro, que aprovechó el ayuntamiento para hacer  un itinerario turístico llamado el sendero de Belén. Desde los helicópteros, ese día de poniente e incendios, podía verse un bosque de gigantescos algarrobos que rodeaban las ruinas  del molino. Sus ramas se agitaban como brazos de gigantes por el viento de las aspas, y caían del viento que producían al suelo pesadamente y con un ruido sordo. Desde los helicópteros se felicitaban por ganar la  batalla sin comprender  que los viejos gigantes que guardaban el molino, se rendían. La época de los molinos y los gigantes había terminado mientras los helicópteros  iban a otro incendio cercano seguidos por una bandada de bolsas de plástico que volaban a su alrededor.
Angelillo de Uixó.

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jueves, 22 de junio de 2017

Nuestra tierra es para su ocio





Si fue ayer cuando nuestro pueblo destilaba sudor para levantar los ribazos y hacer brotar al árbol en el secano de la piedra y la arena, sustento de su casa. Hoy,es la gasolina de esa estirpe la que resbala entre los dedos. En ese mismo lugar, entre esas mismas piedras que levantaron sus ancestros, que caen bajo las ruedas sobre las que flota el humo de los motores , haciendo de chimenea en el bosque por el que circulan.
Si les preguntas cuando pasan por la tierra errantes a estos hombres, a donde van. 
Ni te miran. 
Pasan por tu lado en sus motos sintiéndose grandes, libres y competitivos.
Si acaso les escuchas hablar en alguna parada en el claro del bosque. comprendes que es gente baja que hablan de su ocio, de sus diversiones, de deportes, de mujeres, de coches y de motos.
Si acudes ante aquellos que tienen la misión de hacer de este lugar un sitio mejor y predican  que vivimos en la verdadera ciudad educativa, la que lucha contra la selva, y cuyo primer deber ciudadano es buscar el ocio y la diversión. Así arañan horrorizados con su arado estos  nuevos educadores al viejo cuadro pintado por un pintor costumbrista que reflejó la vida del campo español. En el nuevo lienzo se prodigan las bondades del progreso y la libertad individual con la satisfacción de haber salido del campo para volver a él en forma de ocio, deporte y cultura con un nuevo hombre que respira otros humos. Esos humos son el ocio y la diversión. Pues aún queda en el planeta muchos bosques por habitar para el hombre, muchos campos fértiles.
¿ Por qué no entregar un trozo de planeta a un reino en el que forme su estirpe y linaje el idiota?
Angelillo de Uixó.

domingo, 4 de junio de 2017

Oblidats

En els cementeris hi han tombes de persones oblidades en la societat. Són noms anònims de persones que van viure i lluitar per un món millor que hui no existeixen. Per això és necessària la memòria històrica per conèixer les tombes anònimes i donar-les dignitat.

Manuel Carceller

Vicent Miquel Carceller va ser l'ànima de la revista satírica i anticlerical La Traca. Va ser afusellat pel franquisme i està enterrat a Paterna. La revista que comença en 1911 i serà suspesa en la Dictadura de Primo de Rivera. Es continuarà editant en la República fins 1938. Carlos Gómez Carrera ('Bluff'), dibuixant, també serà afusellat. Tomba de V.M.Carceller

Olba

Alguns membres del Grup per la Recerca de la memòria històrica de Castelló van anar d'excursió des de Mas de la Mateba fins a Campos de Arenoso. Vam dinar a Olba. Un passeig pel patrimoni natural i cultural del Millars.