viernes, 6 de diciembre de 2019

ruinas a las ruinas






Si compañeros míos,
Florece entre nuestras ruinas,
El tejido verde del capital.
Levantando sus furias contra nosotros.
Nos empujan en las colas de los servicios sociales,
La gente filantrópica con estudios.
Para que nos señalemos con el dedo delante de todos,
Y digamos que fuimos los propios responsables de nuestra ruina.
Duele la garganta por acusarnos,
pero peor es el dolor de estomago.
Hay que resignarse y vomitar en la soledad.
Si les acusamos serán los huesos lo que nos duela.
Aceptar las mentiras como verdades,
aguantar el bofetón poniendo la otra mejilla.
Y callar hasta con la mirada al ver lo que nos ofende.
…..

Jueves 4 de noviembre del año 2019.

Una tenue franja de luz roja flotaba en las tinieblas de la primera hora de la madrugada mientras llovía monótonamente. EL espectáculo era extraño en una tierra árida y seca que no había conocido la lluvia ni en la estación del verano, ni en la del otoño. Poco a poco la claridad de un día gris avanzaba como el agua por las aceras. Estas las chafaban  los  zapatos mojados de los alumnos del taller de empleo que se apretujaban en el aula al entrar , dejando tras de si un rastro de huellas húmedas que se detenían súbitamente,  esperando para  fichar en silencio. Luego, las huellas irían a las sillas aguardando que les dijeran que tenían que hacer. La copa del  ciprés tras los cristales del aula de jardinería apuntaba a un cielo gris y plomizo, entre sus ramas había  una paloma acurrucada que salió volando  cuando su tronco  fue iluminada por un hyundai. A través del chorro de las luces del coche se veían bailar las gotas que atravesaban el aire  para caer inmediatamente contra los charcos, produciendo el ruidoso sonido de los pasos, con los que avanzaba una mujer con una carpeta sobre su cabeza.
Buenos días- dijo al entrar sin mirar a nadie quitándose la carpeta de la cabeza y dejándola en la mesa. Vio a la señorita Maribel introduciendo datos la ordenador cuando dejó las carpeta. Ambas mujeres que compartían edad similar, cuarentonas, y se conocían , prueba de ello fue el efusivo saludo con  un beso en la mejilla. Compartían edad, además de posición social similar, licenciadas ,y trabajaban desde hacia años en la reinserción laboral  desde diferentes aspectos, una era funcionaria de carrera, y la otra, Maribel,  licencia medioambiental, haciendo a falta de otro puesto de docente en un taller de empleo. Ambas también compartían su visión de los problemas de la gente del taller de empleo: " no se esforzaban lo suficiente". mientras ellas habían luchado mucho para llegar a donde estaban, otros lo querían todo regalado. Era muy injusto.
Las dos clases del taller de empleo estaban unidas. Hoy era el día que anunciaba el inminente final donde todos irían de nuevo al desempleo. En la parte laboral , los trabajos encomendados a estos trabajadores habían sido terminados. En la parte que tenían como alumnos, lo que se llamaría  la graduación, también  habían terminado los exámenes. Ya se sabía quienes habían obtenido los certificados de calificación profesional, y los que no.
La parte académica de un taller de empleo es muy desconocida, aunque estos programas casi todo el mundo los conoce. La diferencia principal  con otras formaciones en la obtención de un título de un taller de empleo que acredita las competencias en un oficio, y que equivale a efectos laborales con un grado de FP medio, es que no se celebra. Poca gente les da valor a estos certificados, y la tienen.  Es decir, la ambición por tener un título de un taller de empleo:
! es inexistente!
 Ni siquiera aparece la titulación obtenida   en los  actos de cierre del taller de empleo, que son momentos para el recuerdo, para contar la historia  humana del proyecto,  acompañadas con las  fotos con profesores, autoridades, funcionarios. Aprobados, suspendidos, incluso los que están de baja todo el año se animan y se hermanan en la última comida. No  hay ningún acto estrambótico de entrega de diplomas y fotos conmemorativas  de los aprobados  con algún sombrero raro como pasa ya en colegios, FP, y universidades. Tampoco hay   nadie que este de mal humor, o se sienta mal por no haber conseguido el certificado, del mismo modo tampoco   hay tampoco conductas de felicitación  a quien se lo ha sacado. Es decir, que no existe valoración social ninguna, ni personal de cualquier tipo o en cualquier dirección.
Curioso y divertido  es el caso de desmotivación del compadre Jorge  del módulo de jardinería, al que le gustaba suspender para tener que hacer exámenes de recuperación  por no salir a trabajar.
Conversación con la señorita L. 20 Julio del año 2019. Grupo de jardinería. La clase ha sido dividida en dos grupos por la profesora Maribel, los que han aprobado el examen se les ha mandado trabajar en el jardín, y los que han suspendido tiene que hacer la recuperación en el aula. Maribel está en clase vigilando para que no copien los que han suspendido.
L . carga con la azada, cosa que no le gusta mucho, y arranca hierbas como le han mandado. Yo estoy a su lado en ese momento preciso.  levanta  la frente  y me mira cabreada.
-Me parece muy mal lo que hace Maribel, encima que aprobamos nos manda trabajar.
No puedo menos que darle la razón mientras cavo.
-Realmente es injusto, esto acaba con la paciencia de   cualquiera,  voy a quejarme al Ayuntamiento, se lo diré a Tania (la alcaldesa)
Pues sabes lo que te digo- me responde L- que yo no voy a hacer nada más, no me parece bien lo que hace Maribel- deja el azadón apoyado junto al boj , y se sienta en el banco junto al almendro repleto de frutos que llevan temporadas sin recoger. Saca los cascos y el móvil balanceando los pies en el aire como si fueran un columpio. Canta  escuchando música. Las  otras  dos personas que han aprobado junto a nosotros, se contagian del espíritu de L, indignadas por el trabajo mandado  y van hacia el banco. El otro grupo, los albañiles, al ver a los jardineros descansar hacen lo mismo. Se hermanan mientras comentan la jugada de la profesora Maribel. La conclusión es unánime por parte de este grupo de trabajadores:
Maribel es injusta y déspota.
14 personas alrededor del almendro, 10 albañiles y 4 jardineros resisten al sistema.
EL aula se abre y salen los 6 jardineros que están haciendo la recuperación.
Hay interés por la suerte de estos.
¿ Qué tal el examen? Pregunta L. a Juanma.
Un diez L, responde riendo y sentándose en el banco de enfrente con sincero semblante que le importa absolutamente nada el examen. Todos saben que habrá vuelto a suspender, apenas sabe leer y no le importa este hecho.
Lo importante es ser feliz. rollo al bater- son las frases de Juanma que repite una y otra vez.
El resto va saliendo comentando  lo que les ha parecido. Ponen excusas estúpidas, en vez de reconocer la verdad-
Yo es que sin gafas no veo y me he mareado- responde a la pregunta sobre el examen Dolores. Tampoco sabe apenas leer y no aprueba un examen.
Las excusas se aceptan como validas, aunque es  parte del teatro entre compañeros para no alterar la convivencia.
En los informes de los técnicos oficialmente han suspendido porque no tienen interés, ni se esfuerzan en aprender.
Pero una persona que apenas sabe leer, ni tiene hábitos de estudio, y vive en una zona donde no hay trabajo,  carece de coche para salir a trabajar fuera, y no tiene esperanza en encontrar trabajo, amen de una autoestima por los suelos, mil facturas pendientes, follones vecinales que pueden acabar en juicios penales, y se ha adaptado para sobrevivir en solo pensar en el presente, porque mañana les pueden rajar  con la navaja en el barrio, y su  verdadero trabajo es  vivir de subvenciones miserables :
 ¿ puede entonces  aprender o tener  motivación para llegar a conocer   el orden de clasificación de los artrópodos, virus, hongos…que atacan a las plantas, o hacer reglas de tres en diferentes escalas para las aplicaciones de las dosificaciones de los plaguicidas, los cuales  deben también saber diferenciar al igual que la maquinaria  y partes de la maquinaria empleada para esto?
La respuesta oficial:

Es gente a la que se les dota de medios suficientes, su fracaso es personal, no del sistema educativo ni empresarial, sino que no se esfuerzan lo suficiente.
Extraoficialmente hay que añadir   algunos fueron apartado en su infancia del sistema educativo y no saben leer, otros pasaron su infancia sufriendo palizas de sus padres, y en clase relatan de forma traumàtica como un día uno de ellos, su  pequeño cuerpo cuando era chiquillos  se amorató cuando su padre le pegó con una goma de butano hasta dejarlo medio inconsciente,   o crecieron por las calles con  sus padres en prisión, o pertenecen a una cultura donde no se les escolariza ni se valora el esfuerzo ni laboral ni académico, o han tenido problemas con las drogas, y mil historias más…pero esto al parecer no influye a la hora de adquirir conocimientos.
Las estadísticas nos cuentan la vida laboral de estas personas. Tuvieron un año de privilegio dentro del sistema capitalista. Privilegio; ciertamente privilegio es la palabra adecuada,  porque las condiciones de trabajo que encuentran en un taller de empleo estas personas, solo las pueden encontrar en estos sitios. Fuera encontraron y encontraran ;- los que decidan seguir trabajando, sin tirar la toalla frente al capitalismo-  la vulneración fragante de las leyes laborales y humanitarias.  En las estadísticas no salen las horas y horas  de trabajo en negro que padecieron estos alumnos trabajadores de taller de empleo. Estamos hablando de miles y miles. Solo yo puedo aportar a la estadística más de 40.000 horas laborales  en negro, es decir, sin cotización, básicamente como trabajador no cualificado  en el sector de la construcción  y  el campo. A parte  de no cotizar, estaban para acompañar a la situación a la que me tenía que adaptar en aras de un futuro mejor donde subiría los peldaños del trabajo en la empresa : las humillaciones sufridas por patronos, encargados, gritos, vejaciones, horarios interminables, despidos gratuitos,  robo de parte del salario, estafas a la hora del cobro… y un sin fin de irregularidades que me han conducido donde me han conducido. Aunque oficialmente lo dicho no pasa, no está reflejado en mi vida laboral, ni en la estadística oficiales del estado, por lo tanto, estadísticamente mi vida laboral es toda producto de mi  responsabilidad personal.
¿ únicamente?
Lo que no fue en negro en mi vida laboral, fue cotizado con empresas de trabajo temporal.  En cuanto al restos de alumnos de taller de empleo, mis datos son extrapolables, lo único que varia es que algunos han pasado lo que yo solo un par de años , otros  tres, es decir han trabajado dos o tres años en su vida, y lo han dejado viendo que es una barbaridad. Otros como yo, llevamos más de veinticinco  años  en estas condiciones de miseria. Eso no significa que no nos rebelemos, por eso  tratamos de dar a conocer estos datos. La gente que está en un taller de empleo, en cierto modo se rebelan al sistema, es lo primero que hay que saber. Tienen conciencia de clase y dejan de trabajar. Son mediadores entre el capitalismo y el ser nada.
Para el capitalismo son una verdadera ruina como inversión. Un taller de empleo para diez personas puede costar 200.000 euros, con una tasa de inserción del 2%.
Sin embargo,  esto se amortiza con un potente discurso a las masas obreras donde se apoya por parte del capital a las personas más desfavorecidas, es como invertir en ruinas. Cuanto menos se reinserten es mejor  para formular este discurso de perdidas en aras de la justicia social.
Por eso, cuando veamos a la gente de los talleres de empleo apoyadas en un árbol, lo que están haciendo es apuntalar este discurso capitalista  con su cuerpo extendido junto la cálida corteza de un pino bajo su suave y olorífica  brisa. Los docentes tienen ordenes de no apretar a estos alumnos trabajadores privilegiados temporalmente . Es una forma de acabar con la simpatías que despierta su forma de resistencia anti capitalista. El empresario que los ve no los quiere contratar, y el obrero que soporta gritos de:” meón” de su encargada en un almacén de naranjas  si levanta las manos dos veces en una hora para ir al servicio, al ver a estos haciendo el gandul , en vez de unirse a ellos, se subleva contra ellos.
Finalmente, vence el  discurso de la integración entre el trabajador  excluido, marginado por el sistema capitalista, que se convierte en benefactor al sistema capitalista  cuando es verdugo,  y somete a este excluido resistente, a mendigo al   tenerlo pidiendo  y en un perpetúo discurso a la compasión  ante las autoridades, preguntando a todas horas:
¿ cuando me va a coger a otro taller de empleo alcaldesa, concejal?
¿ por qué le dais a los moros 1000 euros al mes y a mí no?
Ay que desgraciadito soy, pena penita pena de Juanito bandolero que a todos los tienen en el taller de empleo menos a mí por es andaluz- español en Vall d´uixó.  Ay, ay, ay que desgraciadito soy por no llamarme Alí o Mohamed o ser el negro  Melchor.
El sistema capitalista de este modo se refuerza y prepara su ejercito con los más desfavorecidos. Las perdidas de la ruina de los talleres de empleo son amortizadas, y de este modo prepara su paz  el sistema con violencia inhumana.
El círculo se cierra de tal modo que no hay salida ni esperanza posible, por eso cuando la señorita del hyundai venía a preparar el finiquito del taller de empleo pasándonos unas encuestas  EFO, donde se calificaba por parte de los alumnos del taller de empleo que nos habían parecido los docentes, los cuales debían pasar el año siendo suaves y amigables porque su continuidad dependía en parte de la nota de sus propios alumnos.
Recordar- nos comentó al comenzar- que depende de lo que digáis en la encuesta, habrá más o menos talleres de empleo en vall d´ Uixó.
De este modo la gente que hacía las encuestas pensando en su futuro- ¡apuntarse a otro taller de empleo!- por lo tanto,  no iban a responde de acuerdo con su conciencia, así que estás encuestas tenían un 99% de mentiras y amaño, es decir , que están en la media de las que confecciona ayuntamiento, departamento de recursos humanos, el estado…
Así actúa metodológicamente  el capitalismo.
Al terminar de realizar las encuestas, entró Maribel, la profesora del taller de jardinería, y Ramón Juan, el profesor de albañilería, en la puerta se despidió la funcionaria del departamento de Labora con sus carpetas en la mano:
-Recordar que  las encuestas son anónimas y están selladas. Me despido de vosotros, os deseo a todos suerte en vuestro futuro profesional.
Queridos alumnos y alumnas- exclamo Maribel, ¿ lleváis todos los zapatos de seguridad?
Si- dijimos.
Muy bien- respondió- ahora vamos a preceder a descargar un camión con thujas, es un tipo de coníferas, también hay que descargar   unos  maceteros para meterlas, son para regalar en los comercios de la vall. Tenéis que ponerles un lacito y una pegatina. Albañiles y jardineros salimos de las aulas caminando despacio. Formábamos   un grupo de trabajadores desarrapados  envueltos en chaquetas de trabajo polvorientas para protegernos del inusual frío y lluvia de ese día.
Al entrar a la nave donde estaban las thujas, estaba el viverista metiéndolas junto  una gran cantidad perfiles metálicos. En los rincones estaban las  maquinas industriales para hacer zapatos arrinconadas y cubiertas de polvo, equipos de soldar enormes estaban en palet  echándose a perder , materiales en definitiva para poner una industria en pie. En esta nave municipal  era material para cursos, pero esos cursos estaban en desuso, solo se hacían de jardinería y albañilería desde hacia varios años, aunque no había demanda apenas ni de jardineros ni albañiles en el municipio de Vall d´Uixó, más bien sobraban del mercado.
Limpiar esas mesas-ordenó Ramón Juan.
Al segundo manos de jardineros y albañiles cayeron sobre lo que había en ellas, despejándolas de cables, destornilladores, para la operación de los “ abetos navideños”
Vamos a hacer una cadena- explicó Maribel- Unos irán metiendo las thujas  con maceta  incluida  en esta maceta que es más bonita, las  de barro, para que no se vea la maceta que lleva dentro, le pondremos corteza de pino. Otros pondrán silicona a las macetas, la pasa, y el siguiente le pone el lazo que se pega en la silicona . Un grupo para hacer lazos, otro para poner etiquetas.
Mientras se preparaba la cadena le pregunté a Maribel:
Estos árboles, una vez pase la navidad ¿se pueden plantar en Vall d´ Uixó?
Maribel sabiendo mi interés por la jardinería y el medio ambiente  me respondió.
Le he  preguntado al viverista que tal se adaptan a este suelo, y me ha respondido  que mal. La mayoría que no vayan a la basura, morirán igualmente lentamente cuando los planten en este clima.
Lentamente- susurré contemplando tanta vida desperdiciada. Todo ese esfuerzo por vivir de las plantas para nada. El espectáculo era precioso pero siniestro si se conocía la verdad. Es normal para soportar la vida que  nadie quisiera conocer la realidad. ¿ qué conciencia lo puede aguantar ?
Miré el precioso bosque de coníferas que teníamos en el taller, varias chicas se hacían divertidas fotos metidas entre las macetas, solo se les veía la cabecita . Podía ser divertido aparentemente, pero esos árboles no pasarían del día de reyes. Eran pequeños en términos de edad, y morirían siendo árboles infantes,  no llegarían a centenerios. El sistema capitalista había gastado litros y litros de agua, kilos fertilizantes, plaguicidas dentro del vivero, miles de semillas, horas y horas  de trabajo de operarios,  kilos de plástico para las macetas, gasolina para el transporte, tan solo para que estuvieran en los comercios en la semana de la navidad. Luego irían a la basura, y si un alma samaritana las  plantaba en esta zona, morirían lentamente.
Estos árboles desconocían su destino, como nosotros, pero había sido perfectamente planificado: su vida iba a ser un adorno en un comercio, y luego al basurero como un bello desperdicio.  ¿ Y la nuestra? Hablamos de hombres y mujeres. Es lo mismo para el capitalismo, aniquilar a un bosque que a un pueblo entero .  Estaban los árboles  en nuestras manos , y en nuestras manos estaba el móvil con mis compañeros jugando con los árboles para hacerse fotos. En ese momento, en  las manos de un funcionario con su móvil estábamos nosotros, nuestros datos, nuestros currículo, nuestros destino barajado en un móvil donde se cruzaban datos.¿ qué podíamos hacer nosotros que desconocíamos lo que planeaban hacernos?
Nos pusimos manos a la obra. Nunca vi a la gente del taller   con tantas ganas de trabajar. Mientras estuvimos plantando un verdadero bosque en la moleta, donde los árboles iba a vivir y a tener todo lo mejor para poder hacerlo, ya que tendrían una plantilla de jardineros municipales preocupados para que así fuera, mis compañeros no hicieron mucho caso a sus obligaciones. Entonces  el objetivo era bueno, según mi conciencia.- Ahora el objetivo en mi opinión era un delito ecológico. Lo sorprendente es que mis compañeros trabajaban como nunca, los monitores también estaban preocupados por la faena. Maribel parecía más preocupada por este encargo  que por los problemas de todo el bosque de chopos, fresnos, celtis australis que plantamos en la moleta. Lo atribuí  a que querían quedar bien con la agencia de desarrollo local,  y los de la agencia desarrollo local querían quedar bien con los comerciantes. Es decir, que era una cadena interesada en uno mismo. Uno mismo y su permanencia con el trabajo, porque en el sistema capitalista está basado únicamente  en el egoísmo, la hipocresía y en terminar poseyendo cada individuo  una mala conciencia. Todos los que por desgracia vivimos en este sistema criminal , sabemos que  lo único que cuenta es uno mismo, y uno mismo aquí es igual a “su puesto de trabajo” El puesto de trabajo es la identidad, el lugar que ocupa el individuo en la sociedad , le dará las condiciones materiales para seguir adelante. Si falla ante el jefe  se queda sin empleo, entonces es víctima de todos y acaba en un taller de empleo en el mejor de los casos, en otros casos acaba  en la cárcel, la indigencia, salud mental, servicios sociales, o pasa por todos estos sitios en menos de 10 años. Los árboles a todos nos daban pena, pero ahora lo importante era quedar bien no se sabía muy bien con quien, pero era gente importante, ¿ quienes? Ni idea. ¿ Los de ADL? No son nada, pero aquí significan que te pueden hacer la vida imposible poniendo tu currículo en un cajón. No son nada, pero son como Dios clasificando personal.  ponen una cruz en el currículum y estás muerto.
Mis esquemas de todo lo que había aprendido en el taller de empleo cayeron. Lo que estábamos haciendo  contradecía las buenas prácticas  de fitosanidad vegetal.  Mi ética personal y la de Maribel que se parecían en este aspecto , circulaba vía conciencia  por el  problema de quedar bien , por encima de hacer algo malo como ser cómplice del asesinato de estos árboles  , porque también ella se iba a  la calle cuando terminara el taller, aunque como licenciada tenía más posibilidades que como certificada en un taller de empleo. En mi caso, tendría que volver a pedir otro taller de empleo de no encontrar nada en la empresa privada. Al primero que le pedí faena fue al viverista que traía las thujas.
Su seco NO, casi cabreado y ofendido por la petición me trajó amargos recuerdos.
Ocupé mi puesto de trabajo en el engranaje como otro más, a mí me tocó manejar la pistola de silicona. Daba puntos al macetero dejando unas gotas de silicona, mi compañera R colocaba una cinta  roja, P metía el árbol, S la pegatina, D el lazo de tipo alas mariposa sobre el lazo rojo. J las cargaba y las llevaba a un rincón, R las contaba. B las supervisaba.
Por la radio escuchábamos propaganda del ayuntamiento asegurando que estaban a favor del medio ambiente, de la clase trabajadora, del desarrollo sostenible, y que iban a poner un lazo solidario en el balcón como señal de apoyo por la cumbre del cambio climático, e invitar a Greta y sus niños  cruzados  del cambio climático a que visitaran las cuevas de san José. Por supuesto hablaría  Greta de cómo la contaminación de su país le había robado la juventud a sus 16 años convirtiéndola en maniática medioambiental.
Vamos a descansar muchachos- la voz de Maribel interrumpió el interesante discurso del concejal de medio ambiente hablando de Greta.
Volviendo al aula descubrí que:
No había traído el bocadillo.
Déjame un par de euros- pedí a mi compañera Cris…he olvidado el bocadillo, mañana te los traigo.
No hace falta que me los devuelvas- respondió dejando una moneda de dos euros en mis manos con una sonrisa de amabilidad.
Cogí el paraguas y empecé a caminar por un polígono industrial de la vernicha. Estaban  las puertas de las naves industriales  cerradas, muchas no resistieron a la crisis. El asfalto estaba ya  agrietado, las canaletas embozadas, las fachadas de las naves descorchadas. Ningún coche pasaba. Caminé cinco minutos en silencio, con ansiedad y nauseas de vivir, maldecía bajo la lluvia con todas mis fuerzas el capitalismo. Tenía ganas de romper un cristal de una nave industrial. Aparecieron las casas de la colonia Segarra, surgían  como colgadas de la colina que ocupaban. Frente a ellas aparecía  un gran cinturón de supermercados, y servicios  llenos de carteles en grande sobre las naves industriales reconvertidas en  el King  Wong,  gimnasio GL, Erosky , juguetería toy boy….de todos los kilómetros que la fábrica Segarra ocupaba, quedaba una parte inmensa del solar derruido, ahora estaban bajo la lluvia trabajando maquinaria pesada en más de 8000 metros cuadrados. Paré con mi paraguas contemplando allí sola la chimenea  con aires de orgullo industrial, la monumental  chimenea que quedaba de la pequeña central para producir energía que tenía esta fábrica de zapatos , la que en su día fue una de las mayores del mundo. Ahora gran parte del terreno estaba ocupado por bares, y centro comerciales. Hacía tiempo que había escuchado que iba a hacer otro supermecado, la gente hablaba de un mercadona destinado solo ha comida precocinada, y  a su lado escuché que iba un burguer King o un Mac donals. En definitiva, se trataba de un modelo basado en el superconsumo . Lo que era demoledor sabiendo que mucha gente no tenía trabajo, porque estos supermercados dejan muy poco beneficio social  donde se implantan, son como cuscuta, una planta parasitaria que enraíza sobre las plantas de las que se alimentan. Los supermercados arruinan los campos, la ganadería, la artesanía  local, hace hostiles contra su pueblo  a los políticos. Este tercer cinturón de supermercados,  traería escasos y  peores puestos de trabajo, incluso peor que los que había en los tiempos de la fábrica. Si ya  de por si era triste y miserable el destino  de los obreros de Segarra, ahora, tras la reconversión y la época del ecocapitalismo, la clase obrera, y los que yo no eran ni eso, que dependían de servicios sociales, del sistema para sobrevivir   ya no  podía contener la mínima esperanza  ver algún día la luz.
 Se ha  sembrando la ruina total a escala local y planetaria.
Ninguna planta puede germinar plenamente con tanta oscuridad, y cuando no queden  árboles, ni plantas, ni agua, en todo el planeta ,es cuando el capitalismo dirá:
¿ Y ahora que inventamos para ganar más dinero?
Esta pregunta la hará mirando a millones y millones de personas empobrecidas.
Y prefiero no imaginar  lo que harán con ellos para ganar más dinero, porque el capitalismo seguirá existiendo, y acumulando beneficios  con todo el planeta contaminado, con tres cuartas partes de las naciones en guerra, con  solo dos ríos potables para toda la humanidad, con uno solo de los siete mares que contenga peces,
Seguirá abriendo supermercados, abaratando los costes de producción, y asegurando que apuesta por la ecología y las personas.
Angelillo de Uixó.

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